Por qué nace una solución AI-Native para facturas entrantes
Hace algunos años trabajábamos con PyMEs argentinas que enfrentaban un problema que sonará familiar: miles de facturas llegaban por email y WhatsApp cada mes. Sus equipos de contabilidad pasaban horas reconciliando todo en Excel, buscando datos de proveedores, validando CBUs bancarios.
El caos era tangible. Facturas que se filtraban en el mail y nunca se procesaban. Transferencias a CBUs que no pertenecían a los proveedores. CBUs que se perdían en el proceso. En algunos casos, pagaban dos veces la misma factura. Todo esto mientras 3 personas trabajaban full-time solo en la recepción y gestión de estas facturas.
La validación llegó rápido
Cuando implementamos la primera versión de lo que sería FinPilot, los números hablaron solos. Los errores se redujeron en un 95%. El tiempo de carga pasó a cero—la aplicación leía automáticamente las facturas desde el email, identificaba duplicados, filtraba inconsistencias, notificaba al proveedor cuando había errores en la emisión, y permitía pagos a tiempo. Todo con una persona en lugar de tres.
En ese momento supimos que habíamos identificado un problema real y una solución que funcionaba.
El gap del mercado
Hoy existen herramientas consolidadas en contabilidad: Tango, SAP, Xubio. Soluciones maduras con miles de clientes y estructura sólida. Pero hay algo que ninguna resuelve bien: la ingesta, clasificación y validación automática de facturas entrantes usando inteligencia artificial.
Hay software para emitir facturas. Hay software para contabilidad. Pero para recibir, procesar y clasificar facturas de manera inteligente, Argentina no tenía una solución dedicada.
Por qué FinPilot triunfará: AI-Native vs Legacy
Aquí viene el diferencial real.
Las herramientas que mencioné—Tango, SAP, Xubio—están construidas sobre tecnología vieja. Fueron diseñadas hace años, antes de que la IA transformara la forma de resolver problemas. Iterar en esas plataformas es lento. Integrar nuevas capacidades de IA es complejo. Están atrapadas en arquitectura legacy.
FinPilot es AI-Native. Desde su raíz, está construida pensando en inteligencia artificial. Integraciones nativas con Claude, ChatGPT, Gemini. No es IA pegada con cinta al final—es el corazón del producto.
Esto no es teoría. Lo estamos viendo en otros mercados: Linear ganó mercado a Jira no porque sea más barato, sino porque es AI-Native. Mientras que Atlassian lucha por iterar en un producto masivo y legacy, Linear se adapta a tendencias nuevas con velocidad. La historia se repite en todo el software.
Hacia dónde vamos
Hoy, FinPilot gestiona la recepción y clasificación de facturas. Pero la visión es más ambiciosa.
En el largo plazo, queremos resolver el ciclo completo financiero: desde la ingesta de facturas, pasando por todas las necesidades contables, hasta el impacto automático en entidades públicas como AFIP. Eventualmente, un agente autónomo que maneje la fiscal y finanzas de tu empresa—tomando decisiones, alertando sobre inconsistencias, optimizando flujos de caja.
La transformación que IA está trayendo al software es inevitable. La pregunta no es si llegará, sino quién la resuelve primero. En Argentina, queremos que sea FinPilot.